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¿Qué hacen en estos días los jóvenes que estudian en Chile?
Marchan por las calles. Toman establecimientos escolares y sedes universitarias. Paran actividades de estudio. Asumen huelgas de hambre.
Hacen reuniones de trabajo y estudio, asambleas generales, talleres de reflexión e intercambio, escuelas de estudio, seminarios de divulgación y debate. Estudian y analizan la realidad política, social, cultural, educacional y económica.
Dan entrevistas a medios de comunicación. Hacen programas on line en redes sociales como ustream; se comunican en twitter y facebook y usan los celulares; crean blogs y páginas web.
Hacen velatones, barricadas, flashmob, maratones, perfomances y representaciones callejeras, grafitis y rayados, batucadas, intervenciones urbanas, danzas y bailes, peñas.
Diseñan y reparten panfletos y boletines, pancartas, lienzos. Elaboran registros de videos y diseñan documentales.
Se tratan de comunicar con las viejas generaciones. Aunque no creen en los políticos intentan dialogar con ellos. Se suman a veces a reivindicaciones añejas en forma solidaria aunque saben que perderán más ellos que los convocantes.
Quieren a sus padres y madres y a veces, a pesar de sus arrojadas iniciativas, se muestran muy mamones, pidiendo cariño y apoyo.
Como todo grupo de referencia social, en general son solidarios entre ellos y han aprendido poco a poco a trabajar colaborativamente y creer en el diálogo.
Está claro que luego de este momento histórico, no podemos seguir tratando igual a nuestros/as jóvenes. Merecen un respeto real por sus derechos, no palabras de buena crianza.
Merecen una educación nueva, una pedagogía original y juvenil, una didáctica social adaptada al siglo XXI. Merecen no sólo ser escuchados sino tener espacios para participar e integrarse activamente a la sociedad que les toca vivir. Merecen nuestras gracias.
Eusebio Nájera
COPESO
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