TESTIMONIO 23 minutos interminables de ruidos ensordecedores de sirenas inundan la ciudad de Chiguayante, 23 minutos que intentan recordarnos la brutal muerte de tres bomberos. Uno de ellos Rodrigo Mora, Capitán de la 3ª Cía, hijo de un matrimonio amigo que nos acogió desde que nos vinimos al sur… era mi amigo…un hombre bueno, alegre, con una linda mujer y un hijo maravilloso….igual a muchos de nosotros….pero hay algo que nos separa de él, su amor y vocación de entrega y servicio. Un hombre capaz de dejar a su mujer e hijo para ir en ayuda de otros….desconocidos. Esa era su vida, su pasión. Ese día martes había llovido mucho y por lo que dicen, hace años que no llovía como esos 4 días. Rodrigo estaba con 5 días libres, pero cuando se enteró que había peligro de derrumbe de algunas casas instaladas en el cerro, decidió ir. A eso de las nueve de la noche llegó Rosita, su mamá, y nos cuenta que hubo un derrumbe y que no sabe nada de su hijo y que siente en el pecho que algo le pasó a Rodrigo. Partieron con Pedro, su marido a la casa de la Katty, su nuera. Como ya habían pasado más de 15 minutos y no teníamos noticias decidimos llamarla y nos dice que no sabe nada y que irán al lugar del derrumbe. Sin pensarlo nos fuimos a acompañarlos. No sabíamos donde era, pero seguimos las ambulancias, los carros de bomberos y por fin llegamos a un lugar desgarrador…apenas se podía caminar, el barro, el intenso frío y el llanto de los familiares de los desaparecidos lo inundaba todo. Comenzó entonces, la terrible espera...los compañeros de Rodrigo estaban destrozados buscando a su capitán…era una verdadera tragedia….llega la prensa junto a la intendenta y lo empeoran todo, querían testimonios y fotos de quienes tenían a sus familiares bajo el lodo…ningún respeto por el inmenso dolor que ahí se sentía. Rosita se nos desmaya y aún no lo pueden encontrar…..Una vecina de la casa que se derrumbó nos invita a pasar para darle algo caliente a Rosita y nos cuenta que su hijo también fue a ayudar a su vecino, pero que ya lo encontraron y que está en el hospital, pero vivo…eso era lo que importaba. Cerca de las 2 de la mañana, se acerca un amigo de Rodrigo (también bombero) y nos cuenta que acaban de encontrar su billetera, comienza la desesperación y las esperanzas comienzan a apagarse de nuevo. Al lado nuestro se escuchan gritos desgarradores…era la vecina solidaria que nos convidó café…le avisan que su hijo murió en el hospital. Son las tres y media de la mañana,, y Pedro se acerca al lugar donde están cavando….nosotros lo acompañamos. Al lado mío hay una mujer joven que habla por celular y alcanzo a escuchar que confirman que acababan de encontrar a un civil y un bombero, muertos…termina de hablar y le pregunto que quiénes eran y cómo tiene esa información…me dice que es la chofer del senador Navarro…le pregunto por los nombres, dice que no sabe, pero vuelve a llamar y me dice…el Capitán…Rodrigo Mora… Lo que sigue, queda reservado en lo más hondo de cada una de las personas que lo vivimos… Patricia García Nazar |